09Aug

Aspectos Emocionales y Psicológicos de las Parejas que Reciben Tratamiento de Fertilidad

La demostración de la fertilidad ha jugado un papel fundamental en nuestra sociedad. Sin embargo, ha sido cambiante en cuanto al número de hijos y edad apropiada para tenerlos. La fertilidad es muy importante para el rol de género como validación de la masculinidad y la feminidad. Desde pequeños, los niños aprenden, a través de sus juegos, cuál es su rol en la sociedad en cuanto a género, sexualidad y fertilidad. Se les inculca acerca de la naturaleza del ciclo de vida que concluye en la unión matrimonial y, posteriormente, tener un hijo.

En la adultez, ya los hombres y mujeres se sienten simplemente padres y madres en potencia. Cuando una pareja consolida su unión y decide compartir su vida se marcan diferentes metas de desarrollo: personales, laborales, académicas, entre otros. Luego de cumplir algunas de estas metas, la pareja busca cumplir una más, que es la fertilidad. Sin embargo, en algunas ocasiones, esta meta no se realiza tan fácilmente como lo esperaban.

 

La infertilidad, por sí misma, no pone en peligro la salud física, pero, ciertamente, tiene un impacto serio en el bienestar social y mental de las parejas. En muchos países, el estigma de la infertilidad frecuentemente lleva a desarmonía marital, divorcio o aislamiento. Para una pareja con problemas de fertilidad, la decisión de tratamiento depende de la posibilidad de embarazarse sin tratamiento, con tratamiento simple aunque moderadamente efectivo, o con un tratamiento complejo, pero más efectivo.

Cuando una pareja no logra su fertilidad o la elaboración completa de una vida con hijos, el proceso de desarrollo de la pareja se detiene consciente o inconscientemente y no continúa sus fases de desarrollo, quedando atascados en una experiencia sin resolver. La reproducción es algo central en la vida de los hombres y las mujeres. Tener niños se considera parte del significado de la vida. Este deseo culturalmente moldeado parece ser extremadamente fuerte trascendiendo sexo, raza, religión, etnicidad y clase social.

Por tal razón, la situación se torna problemática desencadenando una cantidad de sentimientos, emociones y mecanismos de defensa adaptativos, normales y transitorios que no implican ningún trastorno mental o psicopatológico, sino que, por el contrario, son respuestas adaptativas normales a esa situación nueva, dolorosa e inesperada, la cual la pareja no esperaba vivir. Estas situaciones van socavando las defensas de las parejas y muchas de ellas sucumben o permanecen atrapadas allí por mucho tiempo. Otras deciden sobrepasar con sus propias fuerzas esta situación generándose heridas emocionales.

 

 

 

Sin embargo, GESTAFIV recomienda a las parejas buscar ayuda profesional para sobrepasar estos sentimientos. De esta manera, se desencadena el retorno de energía, bienestar, perspectivas, optimismo, esperanza, el sentido del humor y se inician planes futuros. Se da entonces un nuevo comienzo, donde quizás la pareja encuentra lo que tanto anhela, un hijo.

Somos un Centro de fertilidad humana que incorpora asesoría sexológica y psicológica dentro del tratamiento de reproducción de las parejas. La asesoría es prestada por psicólogos, consientes que el aspecto emocional de la infertilidad tiene un papel protagónico, no sólo en el resultado de los tratamientos, sino también en la salud de la pareja que la sufre.

 

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21Jun

Infertilidad : La Importancia de un Diagnóstico Temprano

                   Tener hijos es un proyecto que para gran parte de las parejas simboliza la consolidación de su compromiso y amor. Pero este proyecto no a todos les “resulta fácil”. La Unidad de Medicina Reproductiva y Genética GESTAFIV, recibe y acoge a las parejas infértiles, para que, idealmente, todos puedan cumplir algún día el sueño de ser padres.

  Rabia, pena, angustia y frustración, son algunas de las emociones con que a diario deben lidiar las parejas que han proyectado tener un hijo, y que ven cómo con el paso del tiempo este gran anhelo nunca se hace realidad. De hecho, no son pocas las parejas que, fruto de este duro trance, entran en una severa crisis dentro de su relación, producto de los efectos negativos que esto conlleva en la autoimagen y de lo difícil que se vuelve, de pronto, andar dando “explicaciones” a un entorno social que no siempre comprende las implicancias de este problema.


Tomar la decisión de consultar con un especialista y no seguir lamentando la no llegada de un hijo es clave. Porque mientras antes se detecten las posibles causas que hay tras la infertilidad, mayores son las posibilidades de encontrarle solución. Un diagnóstico inadecuado o tardío puede cambiar el pronóstico de fertilidad de una pareja


 Estas son  las principales preguntas que se hacen las parejas en este proceso.


 ¿Seremos infértiles?

Se habla de infertilidad cuando una pareja no logra embarazarse luego de un periodo de 12 meses de buscar un hijo. La infertilidad también incluye a aquellas parejas que tienen abortos a repetición, condición que es tanto o más angustiante que la ausencia de embarazo.
  

¿Seré yo el “culpable”?

Se estima que entre 10 a 18% de las parejas que quieren embarazarse sufren de infertilidad, lo cual significa que en el mundo hay alrededor de 100 millones de parejas infértiles.


Del total de casos de infertilidad, 30% es causada por factores netamente masculinos; otro 30% por factores exclusivamente femeninos, y otro 30% por factores compartidos. El 10% restante corresponde a casos en los cuales no es posible encontrar una causa con las técnicas habituales de diagnóstico.
  

¿De qué depende que se logre o no un embarazo?

De varios factores. Que los órganos genitales sean normales y permitan a los espermatozoides encontrarse con el óvulo; que exista disponibilidad de óvulos y espermatozoides normales, y que exista una adecuada migración de los espermatozoides a través de los genitales internos de la mujer para que puedan llegar a encontrarse con el óvulo; que ocurra la fecundación en la trompa de Falopio, y que el embrión viaje por la misma trompa hasta llegar al útero, donde debe implantarse y dar inicio a un embarazo.


Debido a que este proceso es complejo solo entre 20 a 25% de las parejas sanas que se exponen a un embarazo durante un mes lo logran.

   

¿Cómo nos van a abordar como pareja?

Cuando una pareja consulta en la GESTAFIV por problemas de fertilidad conocidos, como puede ser la ausencia de menstruaciones por falta de ovulación, el enfoque debe estar dirigido a establecer las causas del problema y corregirlas. Sin embargo, la mayoría de las veces las parejas consultan sin evidencias de una causa, y lo primero que debe hacerse es una completa historia clínica y examen físico de ambos, lo cual puede orientar hacia posibles orígenes del problema. Luego de ello se deben realizar exámenes de imágenes y de laboratorio en ambos pacientes, para buscar la causa de la infertilidad y tratarla consecuentemente.


  
¿Qué estudios nos van a pedir?

En el hombre el estudio básico es un espermatograma, que consiste en el análisis del volumen del semen y del recuento, motilidad, viabilidad y morfología de los espermatozoides. Si se observan alteraciones de estos parámetros se pueden solicitar  exámenes más específicos para precisar la causa del problema.



En la mujer el estudio comienza con una ecografía ginecológica al principio del ciclo menstrual y exámenes de sangre para medir hormonas, que permitan reflejar la reserva ovárica (una estimación de la cantidad de óvulos que quedan en los ovarios). Luego de ello se realiza un estudio de la ovulación con ecografías seriadas y nuevos estudios hormonales para verificar la normalidad del ciclo menstrual. Si todo fuera normal, en el ciclo siguiente se realiza una radiografía del útero y las trompas, llamada histerosalpingografía, para verificar la normalidad del útero y las trompas, y la factibilidad que los espermatozoides se encuentren con el óvulo. En algunos casos es necesario realizar una endoscopia (laparoscopia e histeroscopia, para ver los órganos genitales por dentro) de manera de hacer un diagnóstico más certero y, simultáneamente, tratar algunas de las anormalidades de los genitales de la mujer, como la endometriosis o las anormalidades de la cavidad uterina.

 

¿Por qué me dicen que no debemos perder tiempo?

El diagnóstico oportuno y certero de infertilidad es tan importante como el de cualquier otra enfermedad, ya que permite planificar el tratamiento adecuado y obtener los resultados deseados lo antes posible. No hay nada peor que la pérdida de tiempo y la realización de procedimientos innecesarios en la infertilidad, porque en la medida que avanza la edad de la mujer las probabilidades de embarazo van disminuyendo.



GESTAFIV cuenta con un equipo multidisciplinario de ginecólogos, urólogos, enfermeras, biólogos, tecnólogos y una psicóloga, con vasta experiencia en el manejo de la pareja infértil, ofreciendo una atención de excelencia y procurando un diagnóstico oportuno y tratamientos adecuados y exitosos para lograr el objetivo de ser padres.


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